#02 ECONOMIA Y EDUCACION

El planteamiento básico al que nos queremos referir es la vinculación, si existe, entre la Economía y la Educación, dos ciencias sociales. Nos interesa comentar la visión que los economistas tienen de la educación y el papel de la economía en la investigación y estudio de la educación.
Partimos nuestros comentarios sobre las sociedades humanas, cuya obviedad no menos interesante, conjugan ambas ciencias sociales al estudiar una misma realidad. Desde los tiempos de Adam Smith se ha reconocido el papel crucial de la Educación en la Economía. No obstante, recientemente, en la década de los sesenta los trabajos sobre Capital Humano de Gary Becker, premio Nóbel de Economía en 1992, inicia un tratamiento riguroso y sistemático del problema. Becker postula que la gente acumula durante su ciclo de vida un cierto nivel de capital humano que consiste en conocimientos, experiencias y habilidades, particularmente con sistemas formales de educación. Para ilustrar este presupuesto Becker refiere la productividad de los agentes económicos y la producción de bienes y servicios de una economía determinada, vinculadas éstas al capital humano acumulado con que cuenta un país en el lapso de un periodo de tiempo determinado. Dos regularidades estadísticas ilustran las observaciones de Becker: la relación positiva entre salario y nivel educativo, y nivel educativo y crecimiento económico. La conclusión ineludible afirma que el crecimiento y bienestar de los individuos no son posibles sin alcanzar un considerable nivel educativo. De ahí que la educación es un elemento de fundamental importancia para la comprensión de los procesos económicos.
Hay evidencia que la educación es un factor central, un eje para el crecimiento y desarrollo económico y social, además del desenvolvimiento de niveles de equidad más aceptables y compatibles con la convivencia democrática. De ahí que en círculos académicos y organizaciones internacionales existe la convicción, para los países que pretenden desarrollarse y crecer económica y socialmente como son los casos de África, Centroamérica y el Caribe, la de invertir fuertemente en educación como una condición ineludible de crecimiento y desarrollo, garantizando la universalidad de la educación básica.
Es válido decir que el dialogo entre cientistas sociales de la Economía y la Educación se ve matizada por divergencias basadas en prejuicios y preconcepciones erróneas. El primer factor perturbador es el rápido avance de la formalización matemática en la Economía. Hoy en día el idioma preferido por los economistas es la matemáticas, beneficiándolos con poderosas herramientas analíticas y un mayor grado de precisión y especificidad en sus resultados, en contraste con cientistas sociales de la Educación, con una tradición menos formalizada y más verbal. Otro factor no menos importante es la identificación por parte de la Economía de su paradigma central, que se refiere a la racionalidad de los agentes económicos que resuelve el núcleo central de la discusión metodológica. Mientras que otras ciencias sociales como es el caso de la Educación, se observa una intensa y extensa discusión metodológica, con enfoques más amplios, que con frecuencia reflejan opiniones e hipótesis sobre toda la sociedad.
En conclusión, la interacción entre Educación y Economía es mutuamente fructuosa y beneficiosa. La educación ocupa un papel central en el enfoque teórico dominante en la economía. Por otra parte, la economía puede hacer contribuciones al estudio y análisis del sistema educativo.