#14 LA QUITA FINANCIERA

Se conoce así a la reducción de la deuda externa conseguida por un grupo de países, obviamente sujeto a negociación con los acreedores, negociaciones que casi siempre son largas y difíciles. Países de economías pobres o en difícil situación ya han conseguido resultados más que halagüeños. Nos estamos refiriendo a un tipo de condonación de deuda externa, una liberación de la obligación, en otras palabras un perdón financiero. Hay casos, hay precedentes de quita financiera, Ecuador por ejemplo consiguió una quita del 60%, y Rusia entre otros, se benefició de una quita del 38% de sus obligaciones financieras internacionales.
Argentina es el caso más resaltante, con un añejo círculo vicioso de endeudamiento-renegociación, está aspirando a una quita del 80% de los 98 mil millones de dólares que adeuda en bonos a los acreedores privados externos, al momento en default. La deuda externa total de Argentina se estima en más de 180 mil millones de dólares, considerando además de los bonos, los compromisos contraídos con los organismos financieros internacionales (FMI, Banco Mundial y BID) y los organismos oficiales (club de Paris y gobiernos externos). El crecimiento de su deuda se volvió autónomo debido a la capitalización de los intereses dejados de pagar, mientras que su capacidad de pago mermaba significativamente a medida que aumentaba la relación entre el monto de la deuda y el PBI ó el monto de la deuda y las exportaciones. El resultado no se hizo esperar entrando en cesación de pago, lo que es conocido en el mundo financiero como default. En caso de ser aceptada por los acreedores la quita propuesta, la deuda argentina se reduciría en 78,400 millones de dólares, reajustándose en cerca de 80 mil millones de dólares.
Históricamente la deuda externa en América Latina ha sido alimentada por diferentes coyunturas. En los años setenta los bancos internacionales irrumpieron las economías de la región con créditos fáciles a tasas bajas. A partir de los 80 se produce un viraje brusco en el crédito convirtiéndose en escaso y caro. A esto se añade el fenómeno recurrente e irresponsable de transformar deuda internacional de empresas privadas en deuda del Estado. El éxito de una quita financiera consiste en ser sustentable, aceptada por el mercado y bendecida por el FMI. Además debe estar arropada por una propuesta de alternativas que observen en el país con problemas financieros agudos, el comportamiento futuro del dólar.