#83 ESPIRITU EMPRENDEDOR

Espíritu emprendedor y Emprendurismo son dos cosas distintas. Frente al individualismo del primero, conmueve el caracter social del segundo. Aún no lo tenemos claro en la República Dominicana, de ahí que suele ocurrir con frecuencia la confusión, que estemos incidiendo en un tipo para tratar un problema que tiene poca o ninguna vinculación. El Emprendurismo requiere de cientistas sociales y se dirige esencialmente a la gente pobre, la gente que no tiene ningún tipo de cualificación para insertarse en la actividad productiva en busca de una autodeterminación laboral que satisfaga el sustento diario de una familia, la llamada subsistencia. Mientras el Espíritu Emprendedor aboga por factores motivacionales en un contexto económico favorable, proclive a agentes económicos de recursos latentes en situación pasiva, en busca precisamente de dinamizarlos. Claro, el desarrollo del Emprendurismo provoca un Espíritu Emprendedor, pero no al revés. No es ese Emprendurismo que necesitamos en la República Dominicana ni en Latinoamérica; es el Emprendurismo que se está desarrollando en la hoy devastada Bangladesh del doctor Muhammad Yunus, premio nobel de la Paz de años recientes, que ha tomado tanta atención en el mundo entero, particularmente en países desarrollados que muy bien quieren reorientar sus ayudas con alguna garantía de resultados, a las naciones necesitadas del mundo, que con no poca sorpresa están obteniendo resultados asombrosos, enseñando a subsistir y no manteniendo la pobreza.
El Emprendurismo no tiene que ver con esquemas universitarios, modelo este que parte de la formación profesional a partir de conocimientos teóricos, orientándose a la empresa establecida, regida por el salario. Obviamente son valores radicalmente distintos a los prospectos del Emprendurismo. El Espíritu Emprendedor aspira al desarrollo de un talento humano de carácter individual, a la realización como última aspiración humana, estas son esencialmente sus fronteras, más allá no hay nada que buscar. De alguna manera todos necesitamos de algún apoyo motivacional para despertar nuestras posibilidades en dirección a realizaciones, proyectos de sueños que en algún momento se tornan inalcanzables. Pero a pesar de su importancia, esto es común en la gente, están enquistadas en la jerarquía de necesidades del doctor Abraham Maslow: los seres humanos son motivados por las necesidades insatisfechas, y que primero hay que satisfacer las necesidades básicas para luego dedicarse a las necesidades de carácter superior, las que nos lleva a la trascendencia.