El país no tiene agenda de mediano y largo plazo; la agenda del país es de corto plazo, la del “día a día”; pero, ¿quiénes se encargan de elaborar la agenda del país?, ¿la población?, ¿técnicos?, ¿académicos? No, no, no; los que elaboran la agenda económica del país son los partidos políticos, y frente a la recurrente crisis institucional de este sector, son los propios políticos sin otra herramienta que sus intereses particulares y los que representa. Estos sólo nos muestran el sentir inmediato de la población, ningún horizonte de tiempo más largo que el día que se vive. Del cúmulo de necesidades acuciantes que viviremos allende cinco años o más refieren poco o casi nada, por demás no les interesa hurgar más allá de los problemas inmediatos porque sencillamente no reditúa simpatías, en todo caso y es lamentable decirlo no acaban de entender la preeminencia de la gestión para el futuro.
He acabado por convencerme que en nuestro caso, me refiero al caso dominicano, se cumple la máxima de que “la iglesia está en manos de Lutero”.
El tema de la Educación, por ejemplo, no tiene doliente político a pesar de que se regatee el aumento de unos cuantos pesos al presupuesto; ¿el pensar común del político respecto a la inversión en Educación?, oigan o lean la expresión más común: “no, no, eso es trabajar para el inglés”. Lamentablemente adolecemos de perspectiva, de ahí que los pronósticos carezcan de importancia. Alguien comentaría sarcásticamente, échenle la culpa a la historia y por qué no a la idiosincrasia. La prevención y seguridad ante fenómenos atmosféricos es otro tema cuasi obligatorio, no espera más, y tiene el sello de “urgente”; al respecto el caso de Cuba es una cátedra permanente.
Otro aspecto de singular importancia corresponde a las necesidades de la población de la tercera edad; allí existen perentorias necesidades sociales de todo tipo, mezcla que sintetiza el término “sicosomático”, nos referimos a cambios sicológicos en la población, y con esto no estamos lejos de la problemática económica del país: el ciclo de vida del empleo, el factor de producción más estratégico de la economía.
Obviamente nos referimos a temas de agenda de largo plazo. Al no contemplarlo en lo inmediato impactan negativamente en la población actual, volviéndola medrosa, por no decir insegura, y ya ustedes podrán entender la calidad laboral del activo humano bajo estas condiciones de incertidumbre. ¿Exageramos?; la respuesta la tiene la población adulta; qué mejor que encuestarla.
He acabado por convencerme que en nuestro caso, me refiero al caso dominicano, se cumple la máxima de que “la iglesia está en manos de Lutero”.
El tema de la Educación, por ejemplo, no tiene doliente político a pesar de que se regatee el aumento de unos cuantos pesos al presupuesto; ¿el pensar común del político respecto a la inversión en Educación?, oigan o lean la expresión más común: “no, no, eso es trabajar para el inglés”. Lamentablemente adolecemos de perspectiva, de ahí que los pronósticos carezcan de importancia. Alguien comentaría sarcásticamente, échenle la culpa a la historia y por qué no a la idiosincrasia. La prevención y seguridad ante fenómenos atmosféricos es otro tema cuasi obligatorio, no espera más, y tiene el sello de “urgente”; al respecto el caso de Cuba es una cátedra permanente.
Otro aspecto de singular importancia corresponde a las necesidades de la población de la tercera edad; allí existen perentorias necesidades sociales de todo tipo, mezcla que sintetiza el término “sicosomático”, nos referimos a cambios sicológicos en la población, y con esto no estamos lejos de la problemática económica del país: el ciclo de vida del empleo, el factor de producción más estratégico de la economía.
Obviamente nos referimos a temas de agenda de largo plazo. Al no contemplarlo en lo inmediato impactan negativamente en la población actual, volviéndola medrosa, por no decir insegura, y ya ustedes podrán entender la calidad laboral del activo humano bajo estas condiciones de incertidumbre. ¿Exageramos?; la respuesta la tiene la población adulta; qué mejor que encuestarla.