#142 DOLARIZANDO EL INGRESO

Se estima en 15% la pérdida de empleos de la población latinoamericana residente en territorio americano. El impacto es terrible en los países de origen, sobre todo en el consumo de la población y como es lógico en el gasto gubernamental. ¿Cómo sostener entonces la expansión del gasto en el presupuesto público del 2009? Simple: dolarizando el ingreso; no hay otra explicación. Lo que no podemos hacer con la ostensible reducción del poder adquisitivo de la población, que divagará por un tiempo montada en la alfombra mágica del dinero plástico, esto en directa alusión a “la visita al cielo del capitán Stormfield” de MarK Twain. A menos que nos involucremos en la cultura exportadora, no habrá manera de virar el desmedrado consumo interno, de escapar, en su defecto, del espinoso círculo vicioso que constituye la no menos voraz banca personal, la que ha hecho inmensamente ricos a los banqueros dominicanos.
Financiamiento hosco la deuda externa, a la que apelan las naciones importadoras para sostener la parafernalia oficial que en definitiva cualquieriza el valor de las recaudaciones, el ahorro del país.
Para revitalizar los ingresos públicos debemos enfrentar decididamente el creciente desempleo local, además de fortalecer los salarios reales. Esto último, a quien más beneficia es al empresario local, pero paradójicamente es el que menos entiende la dinámica salarial, sobre todo en un país pobre como el nuestro donde el cien por ciento del salario se revierte en consumo, inversión directa de corto plazo a la que apuesta y desdice el patrono, sincretismo contradictorio en la práctica, un modus operandis descontextualizado.