#145 EL MERCADO DE LOS PROCESADOS DEL PETRÓLEO

Entonces, si no malinterpreto, resulta que hay dos mercados aparentemente independientes en los asuntos energéticos. Por un lado corre alocadamente a la baja y sin fondo a la vista el mercado del “petróleo crudo”, teniendo como unidad básica el barril de petróleo. Pero por otro lado y con una sorprendente racionalidad, cual si fuera el comportamiento ideal de los mercados perfectos del escocés Adam Smith, emerge en el horizonte económico el mercado de los combustibles procesados voceando “eh, eh, cuidado que yo estoy aquí, conmigo hay que contar, independientemente del ventrudo barril, ese que le dicen ‘el crudo’, que ni crudo es”. Pero, ¿a quién se le ocurrió esta fastidiosa incongruencia? ¿Falta de tacto económico o político? Que yo sepa, el pretexto de marras, éste, el del aumento en los precios de los diversos combustibles que se comercializan en territorio dominicano, no tiene precedente, sí lo hallo muy creativo, y como tal, un novísimo argumento para justificar el deslizamiento que, lamentablemente será usado cuando los precios de los combustibles quieran estirarse más de la cuenta. Sugiero, “ojalá lo lean, tengo mis dudas”, la acción inmediata de la unidad de relaciones públicas del gobierno para detener el deterioro de imagen que pueda ocasionar en la población la genialidad de este pretexto que ha caído mal, porque no se entiende a pesar de que pudiera resultar cierto, y esto lo digo con la honestidad que hay en el fondo de mi ser. Pero no soy yo, un modesto y oscuro columnista, quien pretenda conjeturar, en la calibrada masa de consumidores de combustibles de la media isla, los ditirambos del argumentil hallazgo, la explicación discordante de que mientras “se abarata un bien, sube en consecuencia de precio”.