#148 BENEFICIOS DEL METRO

Conjeturar si el Metro es deficitario porque no cubre los gastos operacionales y mucho menos los costos financieros, además del gasto de inversión directa, supone la óptica más estrecha que humano sobre la tierra pudiera concebir. Afirmamos, sin repliego de alguna duda cierta, que la eficiencia económica es más favorable con Metro que sin Metro, que los empleados rinden más en su trabajo cuando no cuentan con el estrés que supone el transporte en carro público y “voladoras”, las que pululan amenazadoramente por la ciudad, pues el impacto del Metro en la economía dominicana es de tal magnitud, que compensa con creces su sostenimiento financiero, traduciéndose en mayor producción y consumo, y por ende en considerables recaudaciones fiscales como efectivo retorno de la inversión.
La retórica de la contabilidad -el enfoque de la doble partida para determinar los beneficios del Metro- no es la herramienta analítica adecuada al momento de extraer conclusiones de la realidad económica y social del país, porque no refleja el sinnúmero de beneficios que constituye el bienestar de la sociedad. Los argumentos de ahorro en costos y estimación de la inversión, o en su defecto, la comparación de los factores de rentabilidad financiera bajo la condición de ceteris paribus, han subyugado al ciudadano común, ni qué decir de la extrapolación de estos tecnicismos en argumentos políticos que no persiguen otra cosa que enroscar las preferencias partidarias en un momento determinado.
Lamentablemente aún existe en la opinión pública el sopor de verosimilitud del sofisma financiero cuando al Metro se refieren, retranca incuestionable al desarrollo económico dominicano erigida por el ejercicio politiquero de la política, colegida en perverso contraste por el célebre Platón como "el más noble de los oficios del hombre".