#332 REJUEGO FISCAL


Abogamos en su momento por la reducción del tamaño de la economía, modelo económico viable bajo la sombrilla del ahorro, con decisiones de política bajo la inclinación a realizar los gastos indispensables. Argumentamos que el tamaño actual de la economía dominicana escapa a nuestras posibilidades, decíamos que el incremento sostenido de la deuda externa nos daba la razón.
Existe en la población isleña, con la reforma fiscal propuesta, la inusitada expectativa de los componentes del ingreso que serán afectados y los agentes económicos sacrificados, a todas luces una bomba de tiempo de efectos imprevisibles. Sin embargo, el rejuego fiscal sigue vigente, las alternativas está ahí. Qué le podría  hacer contrapeso a las enmiendas pretendidas; el relanzamiento del instrumental productivo a través de un rol distinto al actual, de un abastecedor del consumo local, al de un fabricante proveedor de las inmensas necesidades de las economías del exterior, el resto de las economías del planeta, que son muchas, diversas, aupadas por todo tipo de demanda.
El FMI por su naturaleza persigue la concreción del pago de la deuda externa, en esto no existe ninguna sensibilidad social. Habrá en su planteamiento restrictivo diversas figuras financieras que propendan la recaudación fiscal que les garantice la amortización periódica. Disponer de un flujo propio de divisas que incremente el patrimonio nacional redundaría en la holgura financiera que necesitamos para aspirar al desarrollo de un modelo económico con equidad social.
La reducción del tamaño de la economía sólo nos garantizaría la disciplina del gasto, no es la solución en sí, solución que señala el camino del incremento del ingreso. En esto los pesos no componen el ingreso propuesto, si no las divisas, dinero fresco que sin lugar a dudas debe captar el conjunto de empresarios locales propendiendo una dinámica de producción enfocada hacia afuera, no como lo han estado haciendo hasta ahora, a través de la deuda externa.